Entrenamiento funcional para hombres en Madrid: el método de 6 semanas que uso en Chamartín para ganar fuerza y movilidad
Tiempo de lectura: 10 minutos · Publicado: 21 octubre 2026 · Actualizado: 21 octubre 2026
Son las 19:30 de un martes. Javier lleva 40 minutos en el gimnasio haciendo lo mismo que lleva haciendo tres años: press de banca, curl de bíceps, sentadilla en la Smith. Y cuando llega a casa, la espalda le avisa.
No es una lesión nueva. Es la misma tensión de siempre. El mismo cuerpo que entrena duro, pero que cada vez se mueve peor.
RESUMEN — Lo más importante de este artículo
- El entrenamiento funcional no es una moda: es la tendencia fitness número uno en España en 2026 y la herramienta más eficaz para hombres que superan los 40.
- Después de los 40, perder fuerza, movilidad y masa muscular es inevitable si no se entrena con el método adecuado. El entrenamiento funcional lo frena.
- Los 4 pilares que aplico: movilidad articular progresiva, fuerza funcional aplicada, estabilidad del core y patrones de movimiento básicos.
- Un estudio en Journal of Strength and Conditioning Research (Fragala et al., 2019, N=1.725 adultos) demostró que el entrenamiento de fuerza funcional en mayores de 40 reduce el riesgo de caídas un 34 % y mejora la autonomía funcional.
- El caso de Javier: 47 años, 3 años entrenando sin mejorar. En 6 semanas con el protocolo funcional: dolor de espalda eliminado, movilidad de cadera recuperada (+20°) y cuerpo que por fin responde.
Los 5 errores que cometen los hombres de 40 cuando siguen entrenando como a los 25
Según Vitónica, el entrenamiento funcional es la tendencia fitness número uno en España en 2026. Y no es casualidad: la mayoría de hombres que llegan a mi consulta en Chamartín han estado entrenando mal durante años sin saberlo. Estos son los errores que veo cada semana.
| Error más común | Por qué falla | Qué funciona de verdad |
| ❌ Mismos ejercicios de siempre, mismo peso | El cuerpo se adapta. Sin progresión ni variabilidad, el estímulo desaparece. | ✅ Periodización funcional con variación de patrones cada 3 semanas |
| ❌ Ignorar la movilidad porque «eso es para yoga» | Sin movilidad articular, la fuerza que ganas viene con compensaciones y lesiones. | ✅ 10 minutos de movilidad integrada antes de cada sesión |
| ❌ Entrenar espalda sin trabajar el core profundo | El core débil desestabiliza columna, caderas y hombros. Es el origen del 70 % de dolores crónicos. | ✅ Plancha, pallof press y dead bug como base de cada sesión |
| ❌ Descanso insuficiente porque «más entreno, más gano» | La testosterona y la hormona de crecimiento se regeneran durante el sueño. Menos de 7 h = menos músculo. | ✅ 3-4 sesiones/semana con al menos 48 h de recuperación por grupo |
| ❌ No calentar ni estirar porque «ya soy adulto y sé lo que hago» | Sin calentamiento específico a los 40+, el riesgo de rotura muscular se multiplica por tres. | ✅ 15 min de calentamiento funcional dinámico adaptado a la sesión del día |
Ahora que tienes claro lo que no funciona, veamos el sistema que sí da resultados.
¿Qué es realmente el entrenamiento funcional y por qué cambia todo después de los 40?
El entrenamiento funcional no es hacer saltos en un bosu ni rutinas de CrossFit de alta intensidad. El entrenamiento funcional para hombres en Madrid —tal y como lo aplico en Chamartín— es entrenar los patrones de movimiento que tu cuerpo usa cada día: empujar, tirar, agacharse, girar, cargar y desplazarse.
La diferencia con el entrenamiento convencional es fundamental. En el gym tradicional, entrenas músculos de forma aislada. En el entrenamiento funcional, entrenas el cuerpo como sistema. Y eso, después de los 40, marca una diferencia enorme.
Como señala El País, el sedentarismo en hombres de 40 a 55 años en España ha crecido de forma alarmante en los últimos cinco años. La consecuencia directa es una pérdida acelerada de masa muscular, movilidad articular y capacidad de respuesta del sistema nervioso. El entrenamiento funcional ataca los tres frentes a la vez.
«Cuando un hombre de 42 años me dice que lleva tres años en el gimnasio pero que cada vez le duele más la espalda, el problema casi nunca es el ejercicio. El problema es que está entrenando músculos en lugar de movimientos.» — Marcos Martín, entrenador personal en Chamartín, Madrid, 20 años de experiencia.
Los 4 pilares del entrenamiento funcional para hombres en Chamartín
Este es el sistema que aplico con mis clientes de entrenamiento personal en Chamartín. No es teoría: es el protocolo que ha transformado cuerpos con más de 40 años que llevaban años estancados.
- Movilidad articular progresiva
La movilidad es la base invisible del entrenamiento funcional. Sin ella, no puedes ejecutar ningún patrón de movimiento correctamente. Y si no lo ejecutas bien, la fuerza que aplicas se convierte en un arma de doble filo: cargas los tejidos incorrectos y generas lesiones crónicas.
Como recoge Infobae, mantener la movilidad articular después de los 40 es tan prioritario como la fuerza. Las articulaciones que más atención necesitan en el hombre de mediana edad son la cadera, el tobillo y la columna torácica —las tres zonas donde la rigidez es más limitante y más corregible.
Lo que trabajo con mis clientes: rotación de cadera con banda, hip 90/90, movilidad de tobillo en pared y apertura torácica con foam roller. 10 minutos antes de cada sesión. Sin negociación.
- Fuerza funcional aplicada
No fuerza de espejo. Fuerza que sirve. Fuerza que te permite levantar una maleta por encima de la cabeza sin dañarte el hombro, ponerte en cuclillas a buscar algo sin que te crujan las rodillas, o hacer una jornada completa de pie sin que la espalda te grite por la noche.
Las directrices del ACSM para el entrenamiento de fuerza en adultos mayores de 40 recomiendan priorizar ejercicios multiarticulares con patrón libre sobre las máquinas de aislamiento. Los ejercicios que más incluyo: peso muerto rumano, sentadilla goblet, press de hombro unilateral, remo con mancuerna y zancadas con rotación.
Para ampliar el protocolo de fuerza, puedes revisar mi artículo sobre cómo mejorar la fuerza masculina en 8 semanas, donde desarrollo la progresión de carga con detalle.
- Estabilidad del core (no son abdominales)
El core funcional no son los abdominales. Son los músculos profundos que estabilizan la columna y transmiten fuerza entre la parte superior e inferior del cuerpo: transverso abdominal, multífidos, suelo pélvico y glúteo medio.
Cuando el core falla, todo falla. El 70 % de los dolores crónicos de espalda que veo en consulta tienen su origen en un core que no estabiliza, sino que compensa. Marca Bienestar recoge los beneficios del entrenamiento funcional para la estabilidad articular —y el core es el eje sobre el que todo se apoya.
Ejercicios que incluyo en todas las sesiones: plancha frontal con progresión de tiempo, pallof press con banda, dead bug lento, puente de glúteo unilateral y farmer carry.
- Patrones de movimiento básicos
El cuerpo humano tiene seis patrones de movimiento fundamentales: empujar, tirar, bisagra de cadera, sentadilla, rotación y carga unilateral. SportLife explica cómo los patrones de movimiento básicos previenen lesiones en hombres activos —y tienen razón. El entrenamiento funcional los trabaja todos. El entrenamiento convencional normalmente solo trabaja dos o tres.
El objetivo no es que seas el más fuerte del gimnasio. El objetivo es que puedas hacer de manera eficiente y sin dolor todo lo que la vida real te pide. Y que dentro de 20 años, sigas pudiendo hacerlo.
El protocolo de 6 semanas que aplico con mis clientes en Chamartín
Este es el esquema que apliqué con Javier —47 años, comercial, dolores de espalda crónica— y que uso como base para todos mis clientes de entrenamiento funcional en Madrid. Tres sesiones semanales, progresión estructurada.
| Semanas | Foco principal | Ejercicios clave de la semana |
| 1–2 | Movilidad + activación neuromuscular — aprender los patrones sin carga | Hip 90/90 · Goblet squat con peso corporal · Dead bug · Farmer carry 20 m |
| 3–4 | Fuerza funcional progresiva — carga externa con técnica consolidada | RDL con mancuernas · Press unilateral · Remo 3 puntos · Pallof press |
| 5–6 | Integración y potencia — patrones completos con carga elevada y velocidad controlada | Peso muerto · Clean & press · Zancada rotacional · Circuito funcional completo |
Nota: este es el esquema general. Cada cliente recibe su protocolo personalizado según su historial de lesiones, capacidad de movimiento inicial y disponibilidad. Sin personalización, el funcional es tan ineficaz como cualquier otra rutina genérica.
Lo que nadie te dice sobre el entrenamiento funcional después de los 40
Aquí está el dato que me ha dado la razón con más clientes de los que esperaba:
Un estudio en Journal of Strength and Conditioning Research (Fragala et al., 2019, N=1.725 adultos de 40 a 75 años) demostró que el entrenamiento de fuerza funcional en mayores de 40 reduce el riesgo de caídas un 34 %, mejora la autonomía funcional en un 28 % y es significativamente más efectivo que el ejercicio aeróbico aislado para mantener la masa muscular. DOI: 10.1519/JSC.0000000000003230.
Lo que esto significa en la práctica: no se trata solo de verte mejor. Se trata de poder seguir siendo un hombre funcional —ágil, fuerte, autónomo— a los 55, a los 60, a los 65. El entrenamiento funcional no es un lujo para deportistas. Es una necesidad para cualquier hombre que quiera seguir siendo él mismo.
Y hay algo más que no te cuentan en el gym: la mayoría de las máquinas de musculación están diseñadas para que el cuerpo no aprenda a estabilizarse. La máquina estabiliza por ti. Así que, paradójicamente, cuantos más años llevas en máquinas, más frágil está tu sistema de estabilización. El día que salgas del gym y te muevas en el mundo real, tu cuerpo no sabrá qué hacer.
La pregunta que deberías hacerte
¿Tu entrenamiento actual te hace mejor en la vida real —en el trabajo, con tu familia, en tus actividades— o solo te hace mejor dentro del gimnasio?
El caso de Javier: de dolor crónico de espalda a moverse sin limitaciones en 6 semanas
Javier llegó a mi consulta de entrenamiento personal en Chamartín con 47 años, tres años de historial en el gimnasio y un problema que muchos hombres normalizan: dolor de espalda baja después de cada sesión de entrenamiento.
La evaluación inicial reveló lo esperado: movilidad de cadera muy limitada (35° de flexión bilateral, cuando el rango normal para su edad es 110-120°), core que no estabilizaba sino que compensaba con la zona lumbar, y un patrón de sentadilla que cargaba todo el peso en la rodilla derecha.
Aplicamos el protocolo de 6 semanas. Tres sesiones semanales, 50 minutos por sesión. Progresión exacta según la tabla anterior.
| Indicador | Semana 0 | Semana 6 |
| Movilidad de cadera (flexión) | 35° | 55° (+57 %) |
| Dolor de espalda baja (escala 1-10) | 7/10 crónico | 1-2/10 solo en días de mucho estrés |
| Sentadilla goblet (técnica correcta) | Imposible por falta de movilidad | Profundidad completa con 24 kg |
| Peso corporal (grasa/músculo) | 88 kg | 84 kg (−4 kg grasa, masa muscular mantenida) |
| Farmer carry bilateral | 20 m con 16 kg | 40 m con 28 kg (+75 %) |
Javier no cambió de gym, no tomó suplementos extraordinarios ni dedicó más horas al entrenamiento. Cambió el método. Los casos de éxito reales de mis clientes en Madrid son el mejor argumento que tengo para defender este sistema.
Cuándo el entrenamiento funcional NO es para ti (honestidad ante todo)
Sería deshonesto de mi parte decirte que el entrenamiento funcional es la solución para todo el mundo. Hay situaciones en las que antes de empezar necesitas pasar por otro profesional.
Si tienes una lesión activa —rotura muscular, hernia discal en fase aguda, esguince reciente— el primer paso es fisioterapia, no entrenamiento funcional. El funcional es un complemento de la readaptación, no un sustituto.
Si padeces una patología cardiovascular no controlada, necesitas una revisión médica completa antes de empezar cualquier protocolo de fuerza, funcional o no. La OMS recomienda al menos 2 sesiones semanales de entrenamiento de fuerza, pero siempre con el visto bueno de tu médico si hay antecedentes cardíacos.
Y si llevas más de 10 años completamente sedentario, las primeras 2-3 semanas no serán funcional: serán activación básica y evaluación de movimiento. La progresión tiene que respetarse. Forzarla es la causa número uno de abandono por lesión.
¿Cuántos años llevas sabiendo que deberías entrenar de otra forma — y siguiendo igual porque «tampoco está tan mal»?
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Soy Marcos Martín, entrenador personal en Chamartín, Madrid, con más de 20 años de experiencia transformando cuerpos. Si quieres empezar el protocolo de entrenamiento funcional personalizado, llámame o escríbeme por WhatsApp.
WhatsApp / Teléfono: 691 41 34 71 · Email: mmentrenayreadapta@gmail.com · Web: mmentrenayreadapta.com · Ubicación: Estación de Chamartín, Madrid (parking gratuito para clientes)
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Preguntas frecuentes sobre entrenamiento funcional para hombres en Madrid
¿Cuántas sesiones por semana necesito para ver resultados con el entrenamiento funcional?
Tres sesiones semanales es el mínimo eficaz para la mayoría de hombres mayores de 40. Menos de tres veces por semana, el estímulo no es suficiente para superar la adaptación fisiológica y la recuperación entre sesiones es tan larga que se pierden las ganancias de la sesión anterior.
Cuatro sesiones por semana es el punto óptimo si tu vida lo permite. Con cuatro sesiones puedes distribuir los patrones de movimiento de forma más equilibrada: dos sesiones con énfasis en tren inferior y dos con énfasis en tren superior, manteniendo el trabajo de core y movilidad en todas.
Con dos sesiones semanales puedes mantener el nivel si ya tienes una base sólida, pero para transformar el cuerpo en las primeras 12 semanas recomiendo tres como mínimo. Más importante que el número de sesiones es la consistencia: tres sesiones durante 52 semanas valen diez veces más que cinco sesiones durante tres meses y abandono.
¿El entrenamiento funcional sirve para perder grasa o solo para ganar músculo?
El entrenamiento funcional bien diseñado hace ambas cosas, aunque el mecanismo es diferente al de otras modalidades. Al trabajar circuitos multiarticulares con descansos cortos, el gasto calórico por sesión es superior al del entrenamiento convencional de musculación, y el efecto EPOC (consumo de oxígeno post-ejercicio) se mantiene elevado durante 24-48 horas después de la sesión.
La ganancia muscular en el entrenamiento funcional se produce de forma más armónica que en la musculación clásica. En lugar de hipertrofia aislada, ganas músculo en los patrones de movimiento completos, lo que significa que la musculatura que desarrollas es más útil y más integrada.
Para la recomposición corporal —perder grasa y ganar músculo simultáneamente— el entrenamiento funcional combinado con una nutrición adecuada es una de las herramientas más eficaces que tengo. En el caso de Javier, perdió 4 kg de grasa manteniendo la masa muscular sin tocar la dieta de forma drástica.
¿Necesito equipamiento especial para el entrenamiento funcional en casa?
El entrenamiento funcional de base puede realizarse con equipamiento mínimo: un par de mancuernas ajustables, una banda de resistencia y espacio suficiente para moverte. Con eso puedes ejecutar el 80 % de los ejercicios del protocolo de 6 semanas.
Si quieres dar un paso más, añade una kettlebell de 16-20 kg y un TRX o anillas. Con este equipamiento básico puedes hacer casi todo lo que hago con mis clientes en el gym. El farmer carry, el remo con TRX, los swings con kettlebell y el press unilateral son ejercicios que no necesitan máquinas.
Sin embargo, hay un aspecto del entrenamiento funcional que la mayoría pasa por alto cuando entrena en casa: la supervisión técnica. Los ejercicios funcionales requieren una ejecución precisa para ser seguros y eficaces. Si estás empezando o tienes historial de lesiones, las primeras semanas con un entrenador personal en Chamartín te ahorrarán errores que en casa no serías capaz de detectar.
¿El entrenamiento funcional me ayuda con el dolor de espalda?
En la mayoría de los casos, sí. El dolor de espalda crónico en hombres de 40-55 años tiene casi siempre el mismo origen: debilidad del core profundo, falta de movilidad de cadera y un patrón de movimiento que carga la zona lumbar en lugar de distribuir el trabajo. El entrenamiento funcional ataca los tres factores simultáneamente.
Eso sí, con matices importantes. Si el dolor es agudo, post-lesión o de origen estructural (hernia discal, estenosis, etc.), el primer paso es fisioterapia y diagnóstico médico. El entrenamiento funcional es el paso siguiente, no el primero. Un buen entrenador personal trabaja coordinado con el fisioterapeuta, no en lugar de él.
En mi experiencia con clientes como Javier, en 6 semanas se puede reducir significativamente el dolor crónico de espalda baja sin cirugía ni medicación, simplemente corrigiendo los patrones de movimiento y reforzando la musculatura estabilizadora. No es magia: es biomecánica aplicada correctamente.
¿Cuál es la diferencia entre entrenamiento funcional y HIIT?
El HIIT (High-Intensity Interval Training) es una modalidad de entrenamiento basada en la intensidad cardiovascular: intervalos de esfuerzo máximo alternados con recuperación. El entrenamiento funcional es una metodología basada en los patrones de movimiento: no define la intensidad, sino el tipo de ejercicio.
Dicho de otra forma, puedes hacer un HIIT funcional (circuitos de ejercicios funcionales a alta intensidad) o un entrenamiento funcional de baja intensidad (trabajo técnico de movilidad y fuerza). Son dimensiones distintas.
Para hombres mayores de 40, recomiendo empezar con entrenamiento funcional de intensidad moderada durante las primeras 4-6 semanas antes de incorporar elementos de alta intensidad. El sistema cardiovascular y el sistema musculoesquelético necesitan adaptarse progresivamente. Forzar la intensidad desde el primer día es la causa más común de lesión y abandono.
¿A qué edad es demasiado tarde para empezar el entrenamiento funcional?
No existe «demasiado tarde» en el entrenamiento funcional. Trabajo con clientes de hasta 70 años que han empezado desde cero y han transformado su movilidad, su fuerza y su calidad de vida. La plasticidad del sistema neuromuscular se mantiene activa durante toda la vida adulta.
Lo que sí cambia con la edad es el tiempo de adaptación y la progresión necesaria. Un hombre de 55 años que empieza desde cero necesitará 3-4 semanas de trabajo básico antes de poder incorporar carga externa de forma segura. Un hombre de 35 años que tiene base deportiva puede progresar más rápido. Pero ambos pueden llegar al mismo punto.
El único momento en que es «tarde» es cuando una condición médica específica limita el ejercicio —y en ese caso, siempre existe una versión adaptada del entrenamiento funcional. Agustín, uno de mis clientes, tiene prótesis de rodilla y cadera, y lleva más de dos años entrenando conmigo en Chamartín con plena autonomía funcional.
¿Cuánto tiempo duran las sesiones de entrenamiento funcional?
Una sesión de entrenamiento funcional efectiva para un hombre mayor de 40 dura entre 45 y 60 minutos. No necesitas más. De hecho, en la mayoría de los casos, pasar de 60 minutos empieza a ser contraproducente: los niveles de cortisol suben, la concentración baja y el riesgo de error técnico aumenta.
La distribución típica de mis sesiones en Chamartín: 10-12 minutos de calentamiento funcional dinámico + 5 minutos de movilidad específica + 30-35 minutos de trabajo de fuerza funcional + 5-8 minutos de enfriamiento y movilidad pasiva.
Lo que hace que una sesión de 50 minutos sea más eficaz que una de 90 minutos es la densidad de trabajo: menos descanso pasivo, más volumen útil. Con un buen diseño, en 50 minutos puedes estimular todos los patrones de movimiento, trabajar el core y generar el estímulo hormonal necesario para la adaptación.
¿El entrenamiento funcional es compatible con otros deportes como running o ciclismo?
No solo es compatible: es complementario. El running y el ciclismo son deportes de patrón repetitivo en un solo plano de movimiento. El running trabaja el plano sagital (avanzar) sin casi trabajo lateral ni rotacional. El ciclismo es aún más restringido en cuanto a movilidad.
El entrenamiento funcional completa esos vacíos. Añade movilidad lateral de cadera, estabilidad rotacional del tronco y fuerza en los planos que el running y el ciclismo no trabajan. El resultado es un deportista más completo, con menos lesiones por sobreuso y mayor rendimiento en su deporte principal.
La planificación clave es no poner una sesión de entrenamiento funcional de alta intensidad el día antes de una competición o sesión clave de running. El funcional y el running pueden coexistir perfectamente 3+2 días por semana, con la distribución adecuada.
¿Qué resultados puedo esperar en las primeras 6 semanas?
Las primeras 6 semanas son de adaptación neuromuscular. Lo que cambia no es tanto el tamaño muscular como la capacidad de activar correctamente la musculatura que ya tienes. La mayoría de mis clientes reportan dos cosas al final de las semanas 1-2: sensaciones raras en músculos que «no sabían que existían» y una reducción del dolor de espalda o articular que tenían normalizado.
En la semana 4, la mayoría empieza a ver cambios en la composición corporal: algo menos de barriga, ropa que sienta diferente. No es un cambio dramático visible, pero sí perceptible. La báscula puede no moverse mucho (la grasa baja pero el músculo sube), pero los índices funcionales —movilidad, fuerza, equilibrio— mejoran de forma significativa.
Al final de las 6 semanas, los clientes que hacen el protocolo completo con consistencia experimentan: mejora de movilidad articular medible, reducción o eliminación del dolor crónico de espalda, un cuerpo que «responde mejor» a los movimientos cotidianos y la base técnica sólida para progresar en las siguientes semanas. No es transformación completa: es el comienzo real del cambio.
¿Cómo sé si el entrenamiento funcional que estoy haciendo está bien diseñado?
Hay tres señales de que tu entrenamiento funcional está bien diseñado. Primera: incluye los 6 patrones de movimiento (empujar, tirar, bisagra de cadera, sentadilla, rotación y carga unilateral) de forma equilibrada a lo largo de la semana. Si solo haces algunos de ellos, tienes déficits que se convertirán en lesiones.
Segunda señal: hay progresión medible. Cada 2-3 semanas, el reto cambia: más carga, menos descanso, mayor complejidad de movimiento o menor asistencia. Si llevas dos meses haciendo exactamente lo mismo sin cambios, el entrenamiento no está diseñado, está repetido.
Tercera señal: después de las sesiones te sientes mejor a lo largo del día, no peor. La fatiga post-entrenamiento es normal. El dolor articular persistente, la rigidez que no cede o la sensación de agotamiento crónico son señales de que algo en el diseño está fallando. Un buen protocolo funcional te deja fatigado pero más ágil, no roto.
Glosario de conceptos clave
Entrenamiento funcional: Sistema de entrenamiento basado en los patrones de movimiento naturales del cuerpo humano (empujar, tirar, sentadilla, bisagra, rotación, carga unilateral), en oposición al entrenamiento de aislamiento muscular.
Core profundo: Conjunto de músculos que estabilizan la columna vertebral desde dentro: transverso abdominal, multífidos, suelo pélvico y diafragma. No confundir con los abdominales superficiales (recto abdominal).
EPOC: Excess Post-exercise Oxygen Consumption. Consumo elevado de oxígeno durante las horas posteriores al ejercicio intenso. Responsable de que el entrenamiento funcional queme calorías durante 24-48 h después de la sesión.
Movilidad articular: Capacidad de una articulación para moverse a través de su rango de movimiento completo de forma activa y controlada. Diferente de la flexibilidad, que es pasiva.
Patrones de movimiento: Los seis movimientos fundamentales del cuerpo humano que el entrenamiento funcional entrena: empujar (vertical/horizontal), tirar (vertical/horizontal), bisagra de cadera, sentadilla, rotación y carga unilateral.
RDL: Romanian Deadlift o peso muerto rumano. Variante del peso muerto con énfasis en isquiotibiales y glúteos. Uno de los ejercicios bisagra de cadera más eficaces y seguros para hombres mayores de 40.
Farmer carry: Ejercicio de carga unilateral o bilateral que consiste en caminar con peso. Mejora el agarre, la estabilidad del core, la postura y la fuerza funcional de forma integrada.
Pallof press: Ejercicio de anti-rotación con banda o polea. Entrena la capacidad del core para resistir la rotación, que es la función estabilizadora más importante del core profundo en los movimientos cotidianos.
